Versión del 24 de septiembre de 2026
Este documento explica qué datos guarda PanaOs, para qué, dónde viven y quién puede verlos. Está escrito con lo que el sistema hace de verdad, incluidas sus limitaciones.
Hay que separar dos cosas. Los datos de tu cuenta (tu correo, tu tienda, tu suscripción) los maneja NetGos. Pero los datos de los clientes de tu negocio —sus nombres, cédulas, teléfonos y direcciones— son tuyos: tú decides qué recoges y para qué. NetGos solo los guarda y los procesa por cuenta tuya, siguiendo tus instrucciones.
Eso significa que si un cliente tuyo te pide que borres sus datos, quien responde eres tú — y nosotros te ayudamos a hacerlo.
De tu negocio y de tu cuenta:
De los clientes de tu negocio, solo lo que tú o ellos escriban:
Si activas el catálogo público, cualquier persona puede hacer un pedido desde ahí escribiendo su nombre, teléfono y —si pide envío— su dirección. Esos datos llegan a tu tienda.
También guardamos los archivos que adjuntes como soporte (facturas de proveedor, recibos de gastos) y las fotos que subas de tus productos, tu logo y tu portada.
Para prestarte el servicio: mostrarte tus reportes, calcular tus cuentas, emitir tus comprobantes y cobrarte la suscripción. Para darte soporte cuando lo pidas o cuando veamos que algo no anda bien en tu tienda.
No vendemos datos. No los compartimos con otros comercios. No hacemos publicidad con ellos.
La base de datos y los archivos están alojados en Supabase, y la aplicación en Vercel. Los servidores de ambos están fuera de Venezuela, en Estados Unidos. Al usar PanaOs aceptas que tus datos se guarden y procesen allí.
La base de datos está separada por tienda: ningún comercio puede ver los datos de otro, y esa separación está aplicada en la base misma, no solo en las pantallas. Dentro de tu tienda, cada persona ve según su rol: una cajera no ve tus costos ni tus reportes; un administrador no ve tu ganancia ni tu suscripción.
El equipo de NetGos tiene acceso técnico a la base para operar el servicio y darte soporte. Entramos a tus datos solo cuando hace falta para resolver un problema.
Cuando compartes un comprobante, una cotización o una nota de crédito por WhatsApp, se genera un enlace público. Ese enlace no requiere iniciar sesión y hoy no tiene fecha de vencimiento: cualquiera que lo tenga puede abrirlo y ver esa venta, con el nombre y la cédula del cliente si se registraron.
La dirección del enlace es un identificador largo y aleatorio, imposible de adivinar, y le pedimos a los buscadores que no lo indexen. Aun así, compártelo solo con quien corresponda.
PanaOs guarda cosas en el propio aparato para poder funcionar:
No usamos cookies de publicidad ni de seguimiento de terceros.
Mientras tu cuenta exista. Los registros de ventas, compras y documentos fiscales se conservan porque tu contabilidad los necesita, y borrarlos dejaría huecos en una numeración que la ley exige que sea correlativa.
Si cierras tu cuenta, avísanos y coordinamos la entrega de una copia y el borrado. Aún no tenemos un plazo automático de eliminación; cuando lo definamos, lo diremos acá.
Las contraseñas y los PIN se guardan cifrados. Toda la comunicación viaja cifrada. La separación entre tiendas está aplicada en la base de datos. Puedes entrar sin contraseña con la huella o el rostro de tu aparato, si lo activas.
Ningún sistema es infalible. Si ocurriera un incidente que afecte tus datos, te avisaremos y te diremos qué pasó y qué estamos haciendo.
Puedes pedirnos acceso a tus datos, que corrijamos lo que esté mal, una copia para llevártela, o que eliminemos lo que no estemos obligados a conservar. Escríbenos y respondemos.
PanaOs es una herramienta de trabajo y no está dirigida a menores de edad.
Si cambiamos algo importante te avisaremos dentro de la aplicación. Cada versión queda fechada y guardamos el registro de cuál aceptaste.
Escríbenos a groa1011@gmail.com.